Sunday, April 8, 2012

Answer to post "Air Awaits"

It’s funny how the air talks about itself in the third person. I guess it’s better that way. The truth is, the body that holds the hand found peace in the Air’s words at first. The rope was on the floor and the fingers were playing with rays of light while the nose enjoyed the salty and fishy smell of the afternoon. Suddenly the mouth said:

Mouth: but what if… What if it’s not a rope? What if another hand is reaching out for mine? I don’t want blisters… but I don’t wanna let go.

The air sighed and said:

Air: how many times will you confuse a hand for a rope? How many times do you need to bleed before you can finally accept?
The hand and the mouth tightened because the ears knew it was true. This conversation had happened many times before but with different words, even in different languages. The left eyed dropped a tear, but the mind was tired of that, so it was just one tear.

Air: It doesn’t matter what you want. I’ll be waiting because one day you’ll wake up and you’ll want to hold on to me and, for the rest of your life, only me.

The ears ignored once again, showing no faith on what was said. The hand went to reach that other hand and before it got to it, the second hand flinched. It was very brief, it was a subtle movement that lasted less than half a second, but the eyes saw it. Usually the body parts don’t meddle in each other’s businesses, they trust and help one another, but there are some cases when a body part is saying something and the rest of the body just does the opposite. When the eyes captured the flinch, the legs suddenly filled with energy and took one step back. The hand was annoyed but just tried to readjust and hold on tight again. But the legs felt immediate danger that had to be solved; so bursting with rage, they ran. They suddenly ran a desperate run and pulling abruptly both hands apart.

The body was very far from its staring point. The hand was cold now, hating the legs. And the legs were tired but proud.

Wednesday, November 30, 2011

Monday, November 28, 2011

Thursday, November 24, 2011

Tuesday, November 22, 2011

Tuesday, November 8, 2011

Tuesday, November 1, 2011

Thursday, October 27, 2011

Soñé que no soñaba



Mundsburg halte Stelle, 9:10 AM

Tuesday, October 25, 2011

air awaits

The rope is giving you blisters.
Can’t you see?
Loosen your fingers,
now loosen your grip.
It hurts now, but who feels it.
Let th rope slowly slide down.
Watch it fall to the ground.
Observe your empty hand.
Now it’s free to do whatever.
It’s free to caress, not to trap.
It’s open to wave hello and goodbye.
It has space in it for infinite possibilities.
You can see its lines, color and texture.
You can see it has no intentions.

Your hand was a slave of that rope.
The only thing it was trapping was itself.
Now it’s free.
Move your fingers.
Make them play with the air.
See the light fly through them.
Be free.
Ignore the ropes.
Never stop playing.
Play again with the air.
The air that surrounded you that first moment.
The air that takes you anywhere.
Just love the air.
That’s it.

Tuesday, June 7, 2011

Brindo

Brindo porque no me vuelva a gustar un cobarde.
Brindo porque la falsa galantería no me divierta.
Brindo porque la determinación me deslumbre.
Brindo porque tu calvicie me repugne.
Brindo por la existencia de las fáciles, tontas y feas.
Brindo porque son ellas quienes quitan la máscara del que no vale la pena.

Brindo porque el ego no me confunda
Brindo porque la realidad se revele
Brindo porque en mi vida el huevón no triunfe
Brindo porque tus sobras nunca me llenen

Brindo porque tu destino ya no me importe
Brindo porque tu mirada no me llame
Brindo por darme cuenta de tu vacío
Brindo por saber que tú nunca llenarías el mío

Brindo por detectar tu ruin oferta
Brindo porque otro me enamore,
Brindo al ver que en verdad nunca me enamoraste,
Que tu ventaja era mi aburrimiento,
Que no me agarraste a mí sino a mi ego.

Mil veces brindo
Brindo por ti,
porque así como llegaste, yo me fui.
Brindo porque me enseñaste lo que no quiero.
Brindo porque fuiste lo malo que me hace apreciar lo bueno.

Brindo porque tu chiste repetido me aburra
Brindo porque tu guión prefabricado no cale
Brindo porque la falsedad nunca es espontánea
Brindo porque tu segundo de luz no me confunda
Brindo porque la dulzura me maraville
Brindo porque en lo auténtico me hunda

Brindo porque tu inseguridad no me hiera
Brindo porque mi esencia siempre prevalezca
Brindo por no arruinar al pobre
Brindo por no desgraciar a la desgraciada

Brindo por conocer un aventurero
Brindo porque mis palabras no le den miedo
Brindo porque mi intensidad sea sólo un juego
Para ese que es tan hombre que se vacila mi fuego
Brindo por aquellos que disfrutan el reto
Por los que encuentran reto seduciendo una vida

Brindo por nunca sentirme derrotada.
Clinc.

Sunday, February 20, 2011

Ronrisas

Mis dientes están completamente ásperos. El cielo de mi boca es una lija que raspa mi lengua cada vez que se rozan. Mi garganta tiene un sabor peor que desagradable. Cuando entreabro los labios siento que no tengo ni una sola gota de saliva en mi boca.

Las lagañas no me dejan abrir los ojos completamente. El sol me quema, me hace sudar y un hedor extraño brota de mis poros, me da destellos de las últimas horas, me da náuseas. A mi lado está un extraño, su situación puede que sea igual o peor a la mía. Él maneja, no me importa a dónde me lleva.

“¿Dios qué es esto?” Pienso, y el extraño responde “Deja el drama. Todo esto es tu culpa”. Supongo que pensé en voz alta. Me mira de arriba abajo. Mis medias de nailon negras están completamente rotas. Mi vestido era blanco, ahora es un festín de ocres, grises y negros. El maquillaje oscuro que en un momento adornó mi cara, ahora la hace parecer una pintura surrealista; en vez de derretirse un reloj, se derriten mis ojos y mi boca parece la de un trágico payaso.
Cuando el extraño recorre mi imagen me dice “Eso de que las mujeres son lindas cuando despiertan en la mañana, no va contigo”. A pesar de mi estado de desidia y resaca, me toma por sorpresa. “Idiota!”. El extraño ríe. Yo volteo hacia la ventana para esconder mi sonrisa.

Llegamos a una especie de desierto. La arena hierve entre los dedos de mis pies, el sol no cede. El extraño arroja unas cholas cerca de mí. Las veo, lo veo. Una desquiciada enérgica empieza a correr en nuestra dirección. Es fresita en ácido, no la soporto. Por alguna razón sabe mi nombre. El extraño la saluda sonriendo y me doy cuenta de que lo conozco. No sólo eso, lo amo.

La resaca de anoche es más grande que la del mar que se abre ante mí. Ah sí, no era un desierto; mi cuello no daba para más así que vi apenas 13 metros cuadrados de arena a mi alrededor. Al erguirme un poco más vería el agua salitrada, más agradable que fresita, más atractiva que mi extraño.

-Dónde está tu traje baño? Y el protector? Cuidado con esas piedras!!
-Métete en ropa, naranjita!
-Que no me digas así, coño!

Eso fue lo último que escuché antes de lanzarme al agua en mi vestido y golpearme con las benditas piedras que el extraño advirtió.

Par de horas más tarde, estaba acostada con un ron en la mano y escuchando el charrasqueo de una guitarra, un charrasqueo que ya hace mucho me había enamorado, y que hoy volvía a hacerlo en las manos de ese extraño.

................... CONTINUARÁ ....................

NO ME GUSTA

No me gusta cómo tomar un camino implica renunciar a otros.
No me gusta cómo desear trunca el deseo y cómo luego éste se cumple cuando ya no deseas más.
No me gusta querer controlar y descontrolarme cuando no controlo.
No me gusta perseguir el placer.
No me gusta huir del dolor.
No me gusta no confiar en la vida y en su plan.

Thursday, September 9, 2010

The lion who forgot who he was

After many bulbs lit up, I saw myself in the mirror and realized I was a lion. I also saw the mouse I was hunting. Now I leave the mice to cats, and I hunt for worth whiling preys.

Saturday, August 7, 2010

Confesiones de un vagabundo

Muchas creerían estar enamoradas de este idiota, sólo porque sus mentes están jugando a la obsesión. Pero no ella, la intensa hippy que me insulta y me desea al mismo tiempo.

Busco muchas mujeres a la vez porque me fastidio, porque me divierte más la búsqueda que el objeto encontrado, me entretiene más el camino que la ciudad destino. Ellas se dan cuenta de ello, y cada una tiene sus métodos para crearme un trayecto interesante, pero todas terminan abriendo la puerta de la ciudad y acaban con mi diversión. Es ahí cuando voy a la librería a comprarme el lonely planet de otra geografía, no importa cuán cerca esté de la que acabo de visitar, no importa si son frontera. De hecho pareciera que a ellas tampoco les importa.

Pero me encontré con Amapola. Una mujer que me mostró la ciudad la primera noche, pero sólo a través de una ventana. Me dijo que la ciudad esperaba que mis pasos la recorrieran, pero a su manera. Cuando vio que yo no tenía interés en indagar en los recovecos del lugar, se quebró su ilusión y con ella mi pedestal. Dijo que no era un vagabundo digno de la ciudad, que esta esperaba un caminante de verdad. Desde entonces Amapola entreabre la puerta de su muro, me deja asomarme por la rendija y luego el viento me cierra la puerta de golpe. Yo me quedo saltando de camino en camino, nunca de verdad entrando a ninguna ciudad. Y siempre echando un vistazo al muro de Amapola.

Ella es la única que se da cuenta de su contradicción, que la reconoce como tal y no se deja llevar ni por el deseo, ni por la confusión, porque sabe que su mente es errática, impulsiva y cambiante, sabe que pensar mucho en algo no significa nada. Ella ha tenido pensamientos que jamás seguiría, que se repiten y en los cuales nunca confía. Pensamientos como el incesto, como matar a su conejo, como lastimar físicamente a un ser querido, como lanzarse de un 5to piso por curiosidad. Si no le presta atención a esos pensamientos, por qué prestarle atención a los que me desean.

Su intensidad la hace ligera, su intensidad me golpea con la verdad. Me invita a acercarme al muro, pero nunca a tocar la puerta. Aún no sé si no entro porque no quiero, o por cobarde, o porque prefiero seguir recorriendo mis caminos sin destino final. Porque mi fin es el camino. O por lo menos lo ha sido así hasta ahora. Cuando quiera sobrepasar el muro, la puerta no se abrirá completamente, porque ya me vio vagar y sabe que no soy trascendente, sabe que soy pasajero y nada más. Amapola sabe mucho, y eso me llama y me repela. Me molesta que no siga su deseo, porque su deseo es mi deseo. Pero una vez satisfecho ella seguirá deseando, y yo no más. Y ella lo sabe. Se protege. Cierra su muro. Me pica el ojo a través de la rendija, pero nunca entraré a esa ciudad. Nunca sabré los tesoros que esconde. Nunca conoceré sus lugares bajos y peligrosos, la oscuridad que ahí habita, ni conoceré la magia de sus rincones, la luz de sus parques, la lujuria de sus espacios, las montañas de amor que encierra, las calles que se crean y desvanecen luego de ser transitadas. No conoceré este mundo completo, surrealista, hermoso, oscuro, trágico e iluminado que el muro de amapola protege.

Lo curioso es que yo ya tengo mi ciudad y ella cree que es la capital. Pero yo soy un vagabundo de lo que creemos mundo. De todas y de nadie… Quizás no vuelva a ver Amapola, pero siempre recordaré su guiño a través de la rendija, la viva expresión de nuestro deseo nunca satisfecho.

Friday, May 7, 2010

Weird

A woman (a complete stranger) was extremely kind to me in the morning because I reminded her of her daughter. So I started a thought with “That’s something I love about humans…” and I had to stop after that. What is it that I think I am?

Wednesday, March 31, 2010

Idiota

(Riiiiing… riiiiing…) Thábita llama a su peluquera pero le contesta una prostituta. “Querida, quisiera yo ser estilista” y agrega con risa pícara “… Igual estamos a la orden”

Minutos después una diseñadora gráfica renuncia a su trabajo. “Ahora soy dueña de mi vida” exclama la desdichada mientras aparenta plenitud.

Todos buscan afuera. En la trampa caí también.

Prostituta, diseñadora, estilista… qué te va a hacer feliz. Nada lo hará. Se acabó lo bueno, se acabó lo malo, empezó la nada.

Eres lo que haces o eres otra cosa?

Cuando no sé quién soy sonrío. Pongo una cara de idiota que atrae. Y todos quieren la felicidad fugaz de ese instante idiota.